{"id":2318,"date":"2024-01-11T20:34:04","date_gmt":"2024-01-11T20:34:04","guid":{"rendered":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/confusion-entre-2-y-8\/"},"modified":"2025-03-04T16:36:51","modified_gmt":"2025-03-04T16:36:51","slug":"confusion-entre-2-y-8","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/confusion-entre-2-y-8\/","title":{"rendered":"Confusi\u00f3n entre 2 y 8"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align:center\"> Traducido con AI<\/h3>\r\n\t\t\t<div class='container single-content-layout-layout-block'>\r\n\t\t\t\t<div class='row'>\r\n\t\t\t\t\t\n\r\n\t\t\t<div class='column-block col-12 col-md-10 col-lg-8 offset-lg-1'>\r\n\t\t\t\t\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Confusi\u00f3n entre Dos y Ochos<\/h1>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>No es dif\u00edcil comprender c\u00f3mo los Dos y los Ochos pueden ser confundidos, aunque existe una diferencia sustancial entre ellos. Algunos Dos promedio reconocen que son en\u00e9rgicos y dominantes, dos de las caracter\u00edsticas significativas de los Ochos. Un Dos particularmente agresivo puede encontrarse en un rol laboral que requiera liderazgo y disciplina. Por estas y otras razones, es posible que algunos Dos se identifiquen err\u00f3neamente como Ochos. Esto es especialmente cierto para los Dos masculinos, quienes, por razones culturales, pueden preferir enfatizar estos rasgos. (La diferencia, incluso en estos aspectos, radica en que los Dos promedio no dominan a otros ni a su entorno para extender su poder personal. Los Dos, de hecho, dominan a otros, aunque indirectamente: pueden ser autoritarios y controladores, aunque siempre bajo el pretexto de preocuparse por los dem\u00e1s. Cuando los Ochos intentan dominar, dejan claro que est\u00e1n en una lucha de poder con el otro.) No obstante, los Dos y los Ochos son similares en los profundos sentimientos y la pasi\u00f3n que aportan a sus relaciones, aunque la expresi\u00f3n de sus sentimientos y los efectos que tienen en los dem\u00e1s son bastante diferentes.      <\/p>\n\n\n\n<p>Es importante se\u00f1alar que ambos tipos luchan con sentimientos subyacentes de <em>rechazo<\/em>, aunque afrontan estos sentimientos de maneras diferentes. Estos sentimientos probablemente predisponen a ambos tipos a tener relaciones turbulentas y, en caso de conflictos, a expresar sus intensas pasiones en conflictos interpersonales (Ochos) o en necesidad encubierta y manipulaci\u00f3n (Dos). <\/p>\n\n\n\n<p>La probable fuente de confusi\u00f3n es que ambos tipos tienen voluntades y egos fuertes y una tendencia a dominar a los dem\u00e1s. Los Ochos son abiertamente agresivos, en\u00e9rgicos y egoc\u00e9ntricos, pero son muy directos en su comunicaci\u00f3n. Cuando los Ochos no est\u00e1n satisfechos con algo, no tienen dificultad para hacerle saber a la otra persona que est\u00e1n enojados o decepcionados. Los Dos tambi\u00e9n pueden ser agresivos, en\u00e9rgicos, autosatisfechos, egoc\u00e9ntricos, etc., aunque de manera encubierta, bajo una capa cada vez m\u00e1s delgada de amor. Los Dos tienen gran dificultad para comunicar su enojo abiertamente, aunque puedan estar muy molestos con alguien. Por lo tanto, utilizan enfoques indirectos, tratando de insinuar o, en su defecto, manipular a otros para satisfacer sus necesidades. En contraste, los Ochos menos saludables intimidan a las personas abiertamente y cuando est\u00e1n frustrados, presionan m\u00e1s fuerte para obtener lo que quieren, posiblemente usando amenazas directas. Cuando los Dos est\u00e1n frustrados, intentan hacer que los dem\u00e1s se sientan culpables, especialmente dramatizando el sufrimiento que sienten. Por supuesto, a medida que los Dos se ven m\u00e1s abrumados por el estr\u00e9s, se asemejan cada vez m\u00e1s a los Ochos, ya que el Ocho es la Direcci\u00f3n de Desintegraci\u00f3n del Dos. Contrastar Dos como la Madre Teresa y Barbara Bush con Ochos como Indira Gandhi y la ex gobernadora de Texas, Ann Richards, proporcionar\u00e1 m\u00e1s informaci\u00f3n sobre estos dos tipos.         <\/p>\n\n\r\n\t\t\t<\/div>\r\n\t\t\n\r\n\t\t\t\t<\/div>\r\n\t\t\t<\/div>\r\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducido con AI<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-2318","page","type-page","status-publish","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2318"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2835,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2318\/revisions\/2835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}