{"id":2258,"date":"2024-01-11T20:34:04","date_gmt":"2024-01-11T20:34:04","guid":{"rendered":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/identificacion-erronea-de-7-y-9\/"},"modified":"2025-03-04T16:38:19","modified_gmt":"2025-03-04T16:38:19","slug":"identificacion-erronea-de-7-y-9","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/identificacion-erronea-de-7-y-9\/","title":{"rendered":"Identificaci\u00f3n err\u00f3nea de 7 y 9"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align:center\"> Traducido con AI<\/h3>\r\n\t\t\t<div class='container single-content-layout-layout-block'>\r\n\t\t\t\t<div class='row'>\r\n\t\t\t\t\t\n\r\n\t\t\t<div class='column-block col-12 col-md-10 col-lg-8 offset-lg-1'>\r\n\t\t\t\t\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Identificaci\u00f3n err\u00f3nea de Sietes y Nueves<\/h1>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda parecer dif\u00edcil confundir a los Sietes y los Nueves, dado que los Sietes promedio son los extrovertidos hiperactivos del Eneagrama, mientras que los Nueves promedio son evidentemente pasivos y complacientes, y viven a un nivel de energ\u00eda mucho m\u00e1s bajo que los Sietes.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n principal por la que a veces pueden confundirse es que ambos tipos pueden estar extremadamente ocupados y generalmente son bastante ebullientes y felices. Adem\u00e1s, los mecanismos de defensa de ambos tipos son similares: ambos han reprimido sus mundos internos \u2014los Nueves para mantener su identificaci\u00f3n con un otro idealizado, los Sietes para evitar desconectarse de las fuentes de estimulaci\u00f3n externa. <\/p>\n\n\n\n<p>Los puntos de similitud se reflejan en sus estructuras ps\u00edquicas \u2014el hecho de que ambos sean tipos de sensaci\u00f3n en el modelo junguiano, correspondiendo los Sietes al tipo de sensaci\u00f3n extrovertida y los Nueves al tipo de sensaci\u00f3n introvertida (PT, 193 y 250). Mientras que es evidente, incluso a partir de un conocimiento superficial de los Sietes, que son altamente extrovertidos y se orientan al mundo a trav\u00e9s de la sensaci\u00f3n, lo que no es claro es que los Nueves sean introvertidos. Lo que es a\u00fan menos claro es la naturaleza de la sensaci\u00f3n sobre la que introyectan. Es por esto que el mundo interior de los Nueves es tan oscuro y dif\u00edcil de describir (y por qu\u00e9 otros no han comprendido la correlaci\u00f3n adecuada de este tipo con la categor\u00eda junguiana).   <\/p>\n\n\n\n<p>Una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de la psique del Nueve proviene de reconocer que el Nueve se orienta al mundo introvirtiendo sobre la \u201csensaci\u00f3n\u201d de poseer uni\u00f3n con otro \u2014introyectando a otro, y luego idealizando esa introyecci\u00f3n. Para expresarlo en t\u00e9rminos m\u00e1s simples, su sentido del yo proviene de la emoci\u00f3n que sienten cuando perciben su identificaci\u00f3n con otra persona, de manera similar a c\u00f3mo una mujer embarazada introvierte con pensamientos de amor hacia su hijo nonato. Al hablar con el ni\u00f1o en su vientre, ella obtiene un sentido de s\u00ed misma como madre. De manera similar, los Nueves comulgan con sus sensaciones internas (identificaciones), manteniendo su sentido del yo al vivir a trav\u00e9s de una identificaci\u00f3n con otra persona. Por lo tanto, corresponden al tipo de sensaci\u00f3n introvertida junguiano.    <\/p>\n\n\n\n<p>Esta introversi\u00f3n explica la vida interior de los Nueves, que est\u00e1 en gran medida fuera de la vista, protegida en el santuario interior de sus psiques para que no pueda ser f\u00e1cilmente perturbada o cambiada. Es en sus tratos con el mundo exterior donde los Nueves pueden asemejarse a los Sietes. <\/p>\n\n\n\n<p>Los Sietes promedio son hiperactivos, ocupados superficialmente con demasiadas cosas. Dablan en diversas actividades para entretenerse y para evitar el aburrimiento y la ansiedad. De manera similar, los Nueves son altamente intolerantes a la ansiedad, y se mantienen ocupados para evitarla, utilizando recados y pasatiempos para ocupar sus mentes de manera poco exigente y no amenazante. Quieren evitar el conflicto o la sobreexcitaci\u00f3n; en contraste, los Sietes aman la excitaci\u00f3n. Los Sietes se vuelven exigentes, excesivos y crasamente materialistas a medida que se deterioran, mientras que los Nueves se vuelven m\u00e1s pasivos, indiferentes y sin respuesta a medida que se vuelven m\u00e1s insalubres. Los Sietes quieren ser estimulados, mientras que los Nueves quieren evitar cualquier cosa que los estimule demasiado, y mucho menos que los perturbe. La diferencia esencial es que los Nueves promedio no desean involucrarse emocionalmente en sus actividades (ya que estas pueden amenazar sus identificaciones), mientras que los Sietes quieren tener una carga emocional cada vez m\u00e1s alta de sus actividades (ya que tienen pocas identificaciones subjetivas).      <\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, los Nueves no buscan el mismo tipo de felicidad que los Sietes (euforia y exaltaci\u00f3n). En su lugar, desean mantener un estado de contentamiento pl\u00e1cido, de no estar ni demasiado excitados ni inc\u00f3modos. De hecho, si pudieran, estar\u00edan completamente libres de estimulaci\u00f3n excesiva de cualquier tipo. El deseo del Nueve de evitar involucrarse profundamente con cualquier cosa por temor a que despierte una respuesta demasiado alta es el polo opuesto de lo que encontramos en el Siete promedio. Como hemos visto, como todos los opuestos, estos dos tipos pueden, no obstante, ser similares en muchos aspectos. Considere las diferencias entre John F. Kennedy (un Siete) y Ronald Reagan (un Nueve) o entre Bette Midler (una Siete) e Ingrid Bergman (una Nueve) para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n sobre estos dos tipos.     <\/p>\n\n\r\n\t\t\t<\/div>\r\n\t\t\n\r\n\t\t\t\t<\/div>\r\n\t\t\t<\/div>\r\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducido con AI<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-2258","page","type-page","status-publish","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2258","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2258"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2258\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2865,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2258\/revisions\/2865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}