{"id":2243,"date":"2024-01-11T20:34:04","date_gmt":"2024-01-11T20:34:04","guid":{"rendered":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/identificacion-erronea-de-2-y-9\/"},"modified":"2025-03-04T16:38:22","modified_gmt":"2025-03-04T16:38:22","slug":"identificacion-erronea-de-2-y-9","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/identificacion-erronea-de-2-y-9\/","title":{"rendered":"Identificaci\u00f3n err\u00f3nea de 2 y 9"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align:center\"> Traducido con AI<\/h3>\r\n\t\t\t<div class='container single-content-layout-layout-block'>\r\n\t\t\t\t<div class='row'>\r\n\t\t\t\t\t\n\r\n\t\t\t<div class='column-block col-12 col-md-10 col-lg-8 offset-lg-1'>\r\n\t\t\t\t\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Identificaci\u00f3n err\u00f3nea de Dos y Nueves<\/h1>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Existen numerosas similitudes entre estos tipos. Ambos son interpersonales, ambos tienden a anteponer las necesidades de los dem\u00e1s a las propias, ambos creen en el servicio, a ambos les gusta mantener las cosas positivas, y as\u00ed sucesivamente. No obstante, las diferencias entre ellos son significativas.  <\/p>\n\n\n\n<p>Generalmente son los Nueves promedio quienes err\u00f3neamente piensan que son Dos; es raro que los Dos promedio hagan la identificaci\u00f3n err\u00f3nea inversa. Algunos Nueves promedio (particularmente mujeres) desear\u00edan ser Dos porque creen que el Dos es el tipo amoroso, y dado que estos Nueves tambi\u00e9n se perciben a s\u00ed mismos como amorosos, sienten que, por lo tanto, deben ser Dos. Sin embargo, la capacidad de amar no est\u00e1 restringida a los Dos, y otros tipos (incluidos los Nueves) son igualmente capaces de amar a otros. Como ocurre con otros rasgos generales que son comunes a todos los tipos (como la agresi\u00f3n y la ansiedad), el amor se expresa de manera diferente de un tipo a otro y debe ser distinguido.   <\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la forma en que los Dos y los Nueves aman a los dem\u00e1s es bastante diferente. Los Nueves son inconscientes de s\u00ed mismos, rara vez se enfocan en s\u00ed mismos. Son abnegados y complacientes, bastante contentos de apoyar emocionalmente a otros sin buscar una gran cantidad de atenci\u00f3n o aprecio a cambio. Por supuesto, mientras los Nueves desean sentir que su amor es correspondido, son pacientes al respecto y pueden estar satisfechos con menos respuestas que los Dos. (Parte de esto se debe a que los Nueves secretamente no quieren que otros los molesten o los afecten demasiado; intentan mantenerse en conexi\u00f3n con los dem\u00e1s mientras se retiran dentro de s\u00ed mismos para sentirse seguros e independientes). Los Nueves promedio tienden a idealizar a los dem\u00e1s y a enamorarse de una versi\u00f3n rom\u00e1ntica e idealizada de la persona en lugar de la persona tal como es realmente. Los Dos promedio, por otro lado, tienen un agudo sentido de las otras personas y sus heridas, necesidades y fragilidades. Los Dos pueden enfocarse en estas cualidades como una forma de acercarse a los dem\u00e1s y como una manera de ser necesitados.       <\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de los Nueves promedio, los Dos promedio tienen un sentido muy agudo de sus propias identidades. Aunque son altamente emp\u00e1ticos, no son particularmente abnegados o complacientes. En lugar de ser inconscientes de s\u00ed mismos, son muy conscientes de sus sentimientos y virtudes y son mucho menos vacilantes para hablar de ellos.  <\/p>\n\n\n\n<p>En su mejor estado, los Dos saludables pueden ser tan desinteresados y humildes como los Nueves saludables, pero en los Niveles promedio, hay una diferencia bastante marcada: los Dos necesitan ser necesitados, quieren ser importantes en las vidas de los dem\u00e1s, y quieren que las personas acudan a ellos en busca de aprobaci\u00f3n, orientaci\u00f3n y consejo. Los Dos promedio casi \u201cpersiguen\u201d a las personas, y siempre est\u00e1n en peligro de alentar sutilmente a las personas a volverse dependientes de ellos. Tienden a hacer cosas por las personas para que otros refuercen su sentido de s\u00ed mismos como totalmente buenos y amorosos. En contraste con los Nueves promedio (que se vuelven silenciosos, poco comunicativos y muestran pocas reacciones cuando entran en conflictos con otros), los Dos promedio no tienen ninguna vacilaci\u00f3n en decirle a las personas cu\u00e1n ego\u00edstas son o en informarles en t\u00e9rminos inequ\u00edvocos cu\u00e1nto les deben los dem\u00e1s. En resumen, a medida que se vuelven menos saludables, los egos de los Dos se inflan y se vuelven m\u00e1s egoc\u00e9ntricos y agresivos, mientras que los egos de los Nueves se vuelven m\u00e1s abnegados, retra\u00eddos y difusos.    <\/p>\n\n\n\n<p>Los Nueves saludables ofrecen un espacio seguro a los dem\u00e1s. Son relajados y aceptadores, de modo que los dem\u00e1s se sienten seguros con ellos. Casi no hay tendencia en los Nueves a manipular a otros o a hacerlos sentir culpables por no responder como ellos quisieran. (Los Nueves saludables son m\u00e1s pacientes y humildes, rasgos que los Dos podr\u00edan aprender de ellos). En contraste, los Dos saludables est\u00e1n dispuestos a abordar los detalles m\u00e1s minuciosos y ayudar en situaciones dif\u00edciles. Tienen una energ\u00eda y una perseverancia que los Nueves promedio tienden a carecer. Adem\u00e1s, la ayuda que brindan los Dos saludables tiene un enfoque directo y personal: es una respuesta a <em>usted<\/em> y sus necesidades. En general, los Dos recorrer\u00e1n esa milla extra con los dem\u00e1s, mientras que, si bien los Nueves desean sinceramente el bienestar de los dem\u00e1s, generalmente ofrecen m\u00e1s consuelo y tranquilidad que ayuda pr\u00e1ctica. (La particularidad del amor de los Dos saludables es algo que los Nueves podr\u00edan aprender). Las similitudes y diferencias entre estos dos tipos pueden observarse al contrastar a Eleanor Roosevelt y Lillian Carter (Dos) con Lady Bird Johnson y Betty Ford (Nueves).         <\/p>\n\n\r\n\t\t\t<\/div>\r\n\t\t\n\r\n\t\t\t\t<\/div>\r\n\t\t\t<\/div>\r\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducido con AI<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"class_list":["post-2243","page","type-page","status-publish","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2243"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2243\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2872,"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2243\/revisions\/2872"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/wpml.enneagraminstitute.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}